La religión del poder en Hispanialas manifestaciones de culto imperial en la provincia de la Bética durante el principado

  1. Carmen Alarcón Hernández
Supervised by:
  1. Fernando Lozano Gómez Director

Defence university: Universidad de Sevilla

Year of defence: 2017

Committee:
  1. Jaime Alvar Chair
  2. Oliva Rodríguez Gutiérrez Secretary
  3. Antonio Caballos Rufino Committee member
  4. Juan Manuel Cortés Copete Committee member
  5. Gregory Duncan Woolf Committee member

Type: Thesis

Teseo: 433933 DIALNET lock_openIdus editor

Abstract

El objetivo de la tesis es la realización de un estudio general sobre culto imperial y su plasmación concreta en la provincia de la Bética, único territorio senatorial de Hispania. La Península ibérica sólo cuenta con el clásico trabajo de Étienne, Le culte impérial dans la Péninsule Ibérique d´Auguste à Diocletien (1958) y los análisis que Fishwick dedica a la región en su obra The Imperial Cult in the Latin West (1987-2005). Asimismo, en 2007 se publicó un libro que es el resultado del Congreso Internacional que tuvo lugar en Mérida, un año antes, bajo el título Culto imperial: política y poder, coordinado por González Fernández y Nogales. Recientemente, ha visto la luz una obra de González Herrero, La implantación del culto imperial de la provincia en Hispania (2015), que a pesar de focalizar el análisis en el caso lusitano, es de gran interés para el estudio de esta cuestión en la Bética y en la Tarraconense. Además, hay que sumar al conocimiento de la adoración a los emperadores una serie de trabajos locales que tienen por objeto diferentes aspectos que conciernen a estos rituales en la Bética; algunas publicaciones centran su atención en ciudades concretas, como Corduba , Italica y Astigi , otros en los sacerdocios específicos que el culto genera o la integración de los libertos en el mismo . Sin embargo, la abundancia de estudios parciales reclama la realización de una obra que, en primer lugar, actualice los testimonios epigráficos, arqueológicos y numismáticos que se conservan en la Bética, y que, además, revise muchas de las asunciones que actualmente se mantienen, de acuerdo a las investigaciones de Étienne y Fishwick, sobre los procesos más importantes que experimenta esta manifestación cultual en Hispania, como su nacimiento y desarrollo. En efecto, incluso en los últimos libros publicados sobre la cuestión a nivel general, como por ejemplo Culto imperial: política y poder (2007), se observan interpretaciones que fueron planteadas por dichos autores que deberían ser revisadas. Por un lado, la vinculación que Étienne estableció entre el comienzo del culto imperial en la Península y la previa práctica de la devotio ibérica, que sigue teniendo acogida en la actualidad entre buena parte de los estudiosos . Por otro lado, los postulados sobre los inicios de su organización a nivel supra-cívico en la provincia, pues según Fishwick, a diferencia de lo que ocurrió en las imperiales Tarraconense y Lusitania, cuyo advenimiento tuvo lugar en época julio-claudia, la Bética hubo de esperar al gobierno de los Flavios para la configuración de los rituales a un nivel supra-local de acuerdo a su carácter senatorial. Las nuevas investigaciones hacen pensar que estas conclusiones, así como muchas otras que se siguen manteniendo, son incorrectas pero las soluciones alternativas todavía no han calado en la forma en las que los historiadores explican el nacimiento y el desarrollo de la religión del poder. Para concretar nuevos avances en el estudio de los rituales imperiales, se propone una metodología de trabajo diferente. El culto imperial ha sido entendido durante mucho tiempo como una manifestación política con escasas implicaciones religiosas. Esta tendencia tuvo su precursor más señero, desde comienzos del siglo XX, en Nock, cuyas publicaciones influyeron durante mucho tiempo en la forma de llevar a cabo el análisis de estas cuestiones. Como se expondrá a continuación, posteriormente, dos autores invirtieron la tendencia de la investigación; se trata de Hopkins y Price, que aplicaron modernas teorías tomadas de la sociología y la antropología, a partir de las cuales se comenzó a examinar el culto a los emperadores romanos como una parte más de la religión grecorromana del Imperio que compartía características de las esferas que en la actualidad denominamos política y religión. Dichas teorías, no obstante, no han influido todo lo que cabría esperar en el análisis de los rituales imperiales en Hispania, es más, la bibliografía que debate la cuestión es casi inexistente en lengua castellana, lo cual pone de manifiesto la parca tradición teórica al respecto en España. Siguiendo los estudios de Hopkins y Price, así como de los autores que han desarrollado sus líneas interpretativas, en este trabajo se propone una nueva aproximación al culto imperial en Hispania que suponga un cambio conceptual con respecto a buena parte de los análisis que se han llevado a cabo con anterioridad en la Península ibérica, en general, y en la Bética, en particular. En efecto, se examina estas manifestaciones como reflejo en el imaginario religioso de las transformaciones sociales y políticas propias del Principado, y se plantea el desarrollo de los rituales como consecuencia de un progresivo proceso de divinización del poder , pues se trata de un claro ejemplo de una institución religiosa que, mediante la sacralización del poder político, naturaliza un sistema socio-económico, en este caso, el de la Roma imperial . Con respecto a su estructura, el trabajo ha sido organizado en cuatro bloques a través de los cuales se ha planteado una investigación que parte de lo general a lo particular. En el primer bloque, El culto imperial: Una reflexión historiográfica, se ha realizado un recorrido historiográfico sobre el modo en el que los estudiosos se han aproximado al objeto de análisis. Para la elaboración de la sección se procedió a la lectura de buena parte de las publicaciones que existen sobre el tema con el objetivo de discernir una evolución en el método de hacer historia sobre la adoración a los emperadores desde comienzos del siglo XX. Tras un acercamiento previo al culto imperial, tanto a su definición como a la problemática que plantea su estudio (Capítulo 1: Una aproximación al objeto de estudio), este bloque ha sido dividido en cuatro apartados más que se corresponden con el desarrollo que ha tomado su investigación. En primer lugar, se explica el significado que buena parte de los historiadores del siglo pasado le otorgaron a los rituales imperiales; así, se examinan las características de lo que he denominado “el viejo paradigma” (Capítulo 2: Los primero estudios de culto imperial: el viejo paradigma). Posteriormente, se plasma el cambio que sufre la investigación como consecuencia de las aportaciones de Hopkins, pero sobre todo, tras la publicación de la obra de Price, Rituals and power, pues dichos estudiosos determinan la configuración de un “nuevo paradigma” (Capítulo 3: Un cambio en la perspectiva de análisis: el nuevo paradigma de S. Price). En el siguiente capítulo, se observa la aplicación de los avances que introdujeron los autores anteriores, tanto en las obras que examinan esta cuestión en el Occidente latino, como las que lo hacen en el Oriente griego del Imperio romano; no obstante, también se revisan algunas de las tesis propuestas por Price en Rituals and Power (Capítulo 4: La aplicación del nuevo paradigma: hacia nuevas formas interpretativas). En último lugar, se analizan las novedosas corrientes interpretativas que proponen nuevas perspectivas muy interesantes que resaltan la complejidad del fenómeno religioso. (Capítulo 5: Las últimas corrientes interpretativas). Para finalizar la sección, se suma una reflexión personal (Capítulo 6: Una última reflexión) en la que se establecen algunas conclusiones y se expone el tipo de aproximación teórica que se llevará a cabo en mi estudio sobre el culto imperial en la Bética. El siguiente bloque, El origen del culto imperial en la Bética, tiene por objeto estudiar las causas del inicio de la adoración a los emperadores en la provincia atendiendo a sus particularismos históricos y geográficos; por ello, en primer lugar, se examinan las características del territorio desde su integración al orbe romano (Capítulo 1: La provincia romana de la Bética). Para su elaboración se ha procedido a la lectura de las fuentes clásicas que aportan información sobre las particularidades, la organización territorial y los diferentes núcleos urbanos de Hispania y la Bética, principalmente las obras geográficas de Estrabón (Γεωγραφικά) y Claudio Ptolomeo (Γεωγραφικὴ ὑφήγησις), así como la Historia Natural (Naturalis Historia) de Plinio el Viejo y la Corografía de Pomponio Mela (De Chorographia). Asimismo, ha sido fundamental el trabajo de Rodríguez Gutiérrez, Hispania arqueológica: panorama de la cultura material de las provincias hispanorromanas (2011) y las páginas que Haensch dedica a la Bética en su obra Capita provinciarum: Statthaltersitze und Provinzialverwaltung in der römischen Kaiserzeit (1997). Posteriormente, se lleva a cabo una revisión de la tradicional tesis de Étienne sobre el origen del culto imperial en la Península, que el autor vincula con la práctica de la devotio ibérica (Capítulo 2: R. Étienne y el origen de la adoración a los emperadores en Hispania) y, se propone una interpretación alternativa al advenimiento de los rituales imperiales que atiende a las características de la Bética, anteriormente expuestas, y al modo en el que el nuevo culto viaja y se integra en las diferentes urbes del Imperio romano (Capítulo 3: Una explicación alternativa a la integración de la religión del poder en la Bética). Para la elaboración de la revisión de la tesis de Étienne ha sido imprescindible la lectura del artículo “El culto imperial y su proyección en Hispania” (2009) de Lozano y Alvar. Por otro lado, los trabajos de Woolf, Rüpke, Ando, Bendlin, Van Andringa, Gordon, Horden y Purcell y Beard, North y Price han sido inspiradores en la aproximación que se plantea para comprender el comienzo de la adoración a los emperadores en la Bética. Finalmente, para concluir la sección, se examinan los primeros testimonios epigráficos, numismáticos y arqueológicos de la veneración del princeps y su domus en diferentes centros cívicos de la provincia (Capítulo 4: Los primeros testimonios de culto imperial en la Bética). En el tercer bloque, La celebración del culto imperial, se han analizado distintos aspectos relacionados con la organización de los rituales en la Bética. Se revisan las teorías de Fishwick sobre el comienzo del culto imperial a un nivel supra-cívico en la provincia y se propone una nueva interpretación sobre sus inicios (Capítulo 1: La organización de la religión del poder en la Bética). También se lleva a cabo un estudio sobre los oficiantes de culto y sus posibles funciones, tanto de los flamines provinciae Baetica, como de los sacerdotes cívicos (Capítulo 2: Los oficiantes de culto y sus funciones). Más tarde, se desarrolla una aproximación a las celebraciones en honor a la Domus Augusta: los calendarios que regulaban los días festivos, los ritos y cultos realizados –sacrificios y banquetes– y los ludi que los acompañaron en teatros, anfiteatros y circos (Capítulo 3: Las fiestas de culto imperial). Para finalizar, con respecto a los posibles espacios de la adoración imperial, se aportan una serie de características a tener en cuenta y unas pautas a seguir en su identificación, que permiten aportar una visión general sobre los lugares de culto en la provincia (Capítulo 4: Los espacios de culto imperial en la Bética). En último lugar, en el cuarto bloque, Testimonios epigráficos de culto imperial en la Bética, se ha procedido a la recogida de la documentación epigráfica sobre las manifestaciones de la religión del poder en la Bética. De este modo, se ha configurado un catálogo que ha sido estructurado siguiendo las divisiones de los cuatro conventos jurídicos y las ciudades que comprenden cada uno de éstos, de tal modo que los testimonios se han organizado según la urbe y el conventus al que pertenecen. Para la elaboración del catálogo, en primer lugar se llevó a cabo el vaciado de los epígrafes que interesaban del Corpus Inscriptionum Latinarum referente a la Bética . Posteriormente, se completó la información a través de una revisión de todos los volúmenes de Hispania Epigraphica y L’Année Épigraphique, así como de otras publicaciones sobre el hallazgo, o estudio, de nuevos, y antiguos, epígrafes que aún no han sido incluidos en dichas revistas. Este corpus epigráfico va acompañado de una serie de tablas (Anexo I), en las que los testimonios han sido estructurados, ahora no siguiendo las ciudades y los conventus jurídicos, sino según unas categorías que he establecido para construir una herramienta útil a la que pueda acudir el investigador, en función de la manifestación concreta del culto imperial que le interese estudiar. Dichas categorías son las siguientes: los sacerdocios cívicos y provinciales, las Virtudes Imperiales, los Dioses Augustos, las dedicaciones que conservan la fórmula devotus numini maiestatique, las inscripciones que documentan votos o sacrificios por la salud de los emperadores o sus familiares (pro salutis) y dedicaciones, consagraciones u ofrecimientos al princeps y los miembros de su domus. Además del procesado de los testimonios epigráficos, he elaborado una serie de tablas con otro tipo de documentación relacionada con la religión del poder como son los posibles lugares de culto imperial (altares, aras, templos, aedes, aediculas), estatuas y esculturas de emperadores y miembros de la domus imperatoria divinizados o asociados con deidades, testimonios numismáticos y los lugares de espectáculo de la Bética (teatros, anfiteatros y circos) de acuerdo a la información arqueológica. Esta obra ha sido elaborada en diferentes centros de investigación. La mayor parte del trabajo se ha realizado en el Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Sevilla; no obstante, gracias a la concesión de una serie de becas para el disfrute de estancias en el extranjero que oferta dicha Universidad, he tenido la oportunidad de estudiar nueve meses en centros de investigación europeos como son: The Faculty of Classics de Oxford, concretamente en The Ioannou Centre for Classical and Byzantine Studies –beneficiándome asimismo de las bibliotecas Sackler y Bodleian–, el Deutsches Archäologisches Institut de Roma y The Institute of Classical Studies de Londres.