La actividad física del costalero sevillano. Hábitos y costumbres

  1. Juan Gavala González
Supervised by:
  1. Manuel Jesus Porras Sanchez Director
  2. José Díaz García Director

Defence university: Universidad Pablo de Olavide

Year of defence: 2009

Committee:
  1. Antonio J. Lopez Gutierrez Chair
  2. José Pascual Sanchís Ramírez Secretary
  3. Juan Antonio Parraga Montilla Committee member
  4. Oscar Lopez Garcia Committee member
  5. Javier Escalera Reyes Committee member

Type: Thesis

Teseo: 304741 DIALNET

Abstract

1. INTRODUCCIÓN AL TEMA DE ESTUDIO. La Semana Santa como acontecimiento religioso, cultural, histórico, artístico, social ha sido el epicentro de muchas publicaciones de cada una de estas ramas del saber; sin embargo ninguna de ellas trataron nunca la figura del costalero como tal, ya que hasta la década de los setenta y de los ochenta del siglo pasado, el costalero fue una persona anónima que carecía de importancia, y que era considerado alguien digno de lástima, como destacan muchos autores (Burgos, 1972, Cernuda, 1979; Ollero y León, 1995; Blanco et al., 1998; Pérez Franco,1998; Gómez Moreno, 1998, Laffón, 2001; De la Rosa, 2001y Rueda, 2005). Sin embargo, gracias a la composición de la primera cuadrilla de hermanos costaleros que sacaron al Cristo de la Buena Muerte en la primavera de 1973, la ciudad de Sevilla sufre la eclosión del fenómeno costalero. A partir de este momento, muchos son los hombres que quieren participar, disfrutar y sufrir llevando a sus imágenes sagradas por las calles de nuestra ciudad, lo que provoca una consideración diametralmente opuesta a la anterior. Ahora, estos hombres empiezan a ser considerados mucho más positivamente, hasta el punto, que como señala Santiago (2003, p.38) el costalero actual se siente orgulloso de serlo y presume de dicho honor. Este movimiento hizo que los antiguos costaleros, mal llamados profesionales, que provenían de trabajos donde el esfuerzo físico era una constante [(estibadores del puerto, tejareros, areneros, obreros portuarios, mercados de Abastos, Fábrica de Tabacos, hornos de cal, alfareros y del muelle de la sal, trabajadores de las fundiciones, cargadores de los mercados. (Sánchez del Arco, 1943; Burgos, 1972; Torres, 1985, Henares,1998; Altemir, 2002; Rueda, 2005)], dejaran su sitio bajo las trabajaderas a hombres cuyas costumbres eran mucho más sedentarias y cuyas condiciones físicas no eran tan buenas como las de los otros para soportar este esfuerzo. Esto hizo que no tardaran en empezar a aparecer lesiones y problemas físicos, provocando la curiosidad de médicos, fisioterapeutas, y otros profesionales de la salud, y con ello, la proliferación de estudios sobre el costalero y sus lesiones, e incluso se han celebrado congresos en torno a este personaje, pero, la mayoría de ellos desde el punto de vista médico y de las posibles lesiones y la forma de rehabilitarlas. Sin embargo, desde las otras ramas de la Ciencia, pocos han sido los que han hecho un esfuerzo por conocer y estudiar este mundo de capataces y costaleros puesto que, al fin y al cabo, existen muy pocos estudios desde esta perspectiva (científica) y llama la atención que, los que existen, hacen referencia a otras ciudades o provincias andaluzas pero no a Sevilla. Por tanto, el propósito de este estudio es dar a conocer la figura del costalero visto desde las Ciencias del Deporte; no desde el punto de vista de las lesiones, de su sintomatología o de cómo rehabilitarlas; sino conocer cómo es el perfil del costalero, cuales son sus hábitos físico-deportivos, alimenticios, etc. que lleva a cabo tanto durante todo el año y especialmente durante la Cuaresma y la Semana Santa, incidiendo de manera exhaustiva en conocer cual es su preparación física para esta gran tarea sin la cual, la Semana Santa no sería la misma. Así mismo, propondremos nuestras soluciones para prevenir las lesiones antes de que aparezcan y, de este modo aportar nuestro granito de arena a Sevilla y a su Semana Santa. 2. METODOLOGÍA 2.1. Objetivos. Los objetivos generales que guiaron el conocimiento de los hábitos y costumbres del costalero sevillano se desgranan en otros más específicos que fueron los siguientes: 1. Conceptualizar el término de costalero y arrojar luz sobre el inicio y la historia de las cuadrillas de hermanos costaleros. 2. Conocer el perfil del costalero actual e indagar sobre los motivos que llevan a una persona a ser costalero. 3. Conocer si realizan o no alguna preparación física al margen de los ensayos y en qué consiste. 4. Obtener información sobre los hábitos preventivos, deportivos, alimenticios y saludables del costalero sevillano. 2.1. Cobertura de la investigación. La población objeto de estudio está formada por los costaleros que componen las diferentes cuadrillas de cada una de las hermandades sevillanas que debían realizar su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral durante la Semana Santa del año 2008. El total de costaleros que existe en nuestra Semana Santa es difícilmente calculable ya que el salir en una hermandad no es restrictivo de salir en otra. Para estimar la población de los costaleros sevillanos se hace necesario conocer el número de costaleros que conforman las diferentes cuadrillas de cada una de las hermandades. Cada una de estas hermandades (o capataces) facilitó el total de costaleros distribuidos en cuadrillas de cada paso (misterio, de Cristo y palio). Al ser la población objeto de estudio tan numerosa, el tantear a todos los individuos que la componen se convierte en una labor harto complicada y casi imposible. Para ello recurrimos a unas técnicas estadísticas que reducen este número en otro menor, denominado muestra. En ella se encuentran representados todos y cada uno de los individuos de la población por lo que es posible extrapolar la información recogida a toda la población. Para ello es necesario que la muestra sea lo suficientemente amplia que permita validar los resultados obtenidos con un error muestral pequeño y un nivel de confianza alto. En nuestro caso la muestra ascendió a 1.400 sujetos, por lo que asumimos un error muestral del +2,39% y un nivel de confianza del 95.5% El procedimiento de muestreo utilizado ha sido polietápico con afijación proporcional, recurriendo a dos tipos de muestreo: el muestreo aleatorio estratificado y el muestreo aleatorio por conglomerados. Con respecto a las técnicas de obtención de datos, se realizó una extensa y concienzuda revisión bibliográfica de la temática de los hábitos en general (físico-deportivos, saludables, nocivos, etc) y de la figura del costalero en particular, si bien es cierto que las pocas investigaciones sobre dicho personaje de la Semana Santa son de tipo sociológico, médico o fisioterapeutico. Para la recogida de datos se diseñó un cuestionario denominado 'Estudio sobre el costalero sevillano' que se pasó de manera autoadministrada en presencia de un aplicador durante la Cuaresma de 2008, entre el 6 de febrero y el 9 de marzo de 2008, de Miércoles de Ceniza a Domingo de Pasión, respectivamente. Para llevarlo a cabo los encuestadores se desplazaron al lugar de ensayo de las distintas cuadrillas que participaron en la investigación. Una vez allí, se presentaban a los capataces y aguardaban la orden para pasar los cuestionarios con aplicación masiva. Una vez cubierta la cuota prevista para ese día se realizaba el control y el seguimiento de las entrevistas que se habían recogido, desechando los cuestionarios incompletos y/o incongruentes. Por último, respecto a las técnicas de análisis de datos señalar que se recogieron los datos en Excell y una vez depurados y tabulados se procedió a su análisis estadístico a través del paquete informático SPSS para Windows en su versión 16.0 el cual posibilita un análisis descriptivo, basado en la distribución de frecuencias, y uno inferencial que intenta establecer relaciones de asociación entre dos o más variables 3. RESULTADOS Con los resultados obtenidos podemos hacernos una idea de cómo es el costalero sevillano, sin perder de vista que estamos hablando de probabilidades y no describiendo a una persona en concreto. En otras palabras, que el costalero que a continuación describimos es el que reúne las características más probables. 3.1. El perfil del costalero sevillano. El costalero sevillano, a lo largo de la Semana Santa, realiza una o dos estaciones de penitencia a la Santa Iglesia Catedral, y lo suele hacer como costalero de hermandades que normalmente tienen su Templo relativamente cercano al Templo Catedralicio (de corto recorrido), y que salen entre el Domingo de Ramos y el Viernes Santo, sin incluir la Madrugá. Con respecto a su edad, suele tener entre veintiuno y treinta y cinco años, y empezó a ser costalero con el beneplácito de su entorno, cuando tenía entre los dieciocho y los veinte años, por lo que lleva siendo costalero entre seis y diez. Sale de costalero fundamentalmente por devoción y por afición, por este orden, y no tiene pensado retirarse por el momento, es más, cree que será costalero 'hasta que el cuerpo aguante'. En cuanto a su vida podemos decir, que normalmente suele tener estudios secundarios o superiores, es empleado por cuenta ajena, su trabajo es más bien sedentario y vive en Sevilla. 3.2. El esfuerzo físico del costalero sevillano. Por otro lado, sobre el esfuerzo físico que realizan estos hombres hemos llegado a las siguientes conclusiones: La carga que soporta el costalero ronda los 35 kg, aunque este peso va a depender mucho del tamaño del paso y del número de hombres que calza así como de otras variables como la inclinación de la calle, el tiempo que dure la estación de penitencia y/o de chicotá, e incluso de los costaleros que lleve a su lado (su nivel de sacrifico, experiencia, etc), lo que provocará que esta carga sea mayor o menor. Sea como fuere, el 90% considera la estación de penitencia un esfuerzo muy o bastante importante. En relación al número de relevos que tienen los costaleros, éste va íntimamente ligado a la distancia del recorrido, aunque, la mayoría de los costaleros sevillanos afirma tener mínimo cuatro, y la mayoría afirma que sus relevos duran entre 45-60 minutos. Empiezan a ensayar 2 meses antes de la Semana Santa y suelen asistir siempre ya que si no lo hace, puede perder su hueco en la cuadrilla. Con respecto a la finalidad de los ensayos, los costaleros observan dos finalidades primordiales: la preparación física y mejorar el andar de los pasos, a las que los capataces añaden la socialización: 'volver a verse las caras, conocer a los nuevos' 3.3. La preparación física del costalero sevillano. En cuanto a la preparación física, el 63,1% de los costaleros afirma hacer una preparación física general para salir de costalero. Sin embargo, la gran mayoría entienden por dicha 'preparación física' actividades como practicar deporte, andar o correr, por lo que más que una preparación lo que podemos considerar es que realizan una práctica deportiva habitual, que puede conllevar beneficios a la salud de los mismos, siempre y cuando se haga de manera continuada, pero que no sirve de preparación para la tarea costalera. De los que afirmaban hacer una preparación física, sólo una tercera parte, los que acuden al gimnasio en Cuaresma (18,7%) y los que hacen ejercicios gimnásticos por su cuenta (14,3%), podemos considerar que realizan un entrenamiento apropiado para lo que es el trabajo del costalero.Y decimos que 'podemos considerar' ya que no conocemos en qué consisten estas actividades. Por tanto, si del total de costaleros, sólo un 63,1% declara que realiza una preparación física general. Y, de este porcentaje sólo una tercera parte 'realmente' se ejercita mediante ejercicios que pueden tener transferencia con la tarea del costalero. Sólo hay que realizar una pequeña regla de tres para saber que sólo dos de cada diez costaleros de Sevilla (20,86%) llevan a cabo un entrenamiento que les servirá de preparación para el trabajo que habrán de realizar durante la estación de penitencia. 3.4. Los hábitos del costalero sevillano. Sobre los hábitos saludables, podemos decir que poco más de la mitad de los costaleros dice realizar un calentamiento, aunque algo mayor es el número de los que piensan que el calentamiento es muy importante a la hora de preparar el cuerpo para el esfuerzo posterior y prevenir lesiones. Dichas afirmaciones contrastan con la bibliografía existente y nuestra propia observación, que nos demuestra que la cantidad de los que realmente llevan a cabo un calentamiento son una minoría. En relación a la realización de estiramientos tras el ensayo, siete de cada diez declaran no realizar ninguno. Por otro lado, un dato muy llamativo es que la mayoría, el 74,3%, de los costaleros sevillanos, no pasa por ninguna consulta médica antes de salir de costalero, msin embargo, el 77,8% lo considera necesario. Por tanto vemos la contradicción en la que se encuentra este colectivo. afirman que cuidan habitualmente su dieta, mientras que es algo superior la cantidad de los que declaran que cuidan especialmente su dieta el día de la estación de penitencia (65,0%). Otro aspecto interesante es el cuidado de la dieta. De cada cien costaleros, sesenta y dos La dieta más usual del costalero sevillano se compone siempre de productos lácteos, café, fruta, zumos, pasteles, arroz y pan. De manera habitual consumen: huevos, pescado, mariscos, carnes, verduras, hortalizas y legumbres. De manera esporádica toman: patatas fritas, frutos secos, embutidos, hamburguesas y salchichas, mientras que, en su dieta nunca aparecen las infusiones o los suplementos alimenticios. Por último y con respecto al consumo de tabaco, la mayoría de los costaleros (64,1%) afirma no consumir nunca, mientras que la cifra es ligeramente superior (66,1%) cuando nos referimos al consumo durante el día de la estación de penitencia. 4. CONCLUSIONES Nuestra investigación es pionera en el estudio del costalero y de sus hábitos físicos, deportivos, saludables, etc. por lo que, en la mayoría de los casos, no existen investigaciones con las que confrontar nuestros resultados. Se constata que el perfil del costalero actual dista en gran medida del llamado 'profesional'. Aquéllos realizaban esfuerzos físicos diariamente en su trabajo, mientras que los actuales, casi en su totalidad, gozan de un sedentarismo laboral. Con respecto a la preparación física al margen de los ensayos, después de consultar estudios como los de Castellano (2003) Mellado (2003) y Sánchez Latorre (2002) que muestran que los ensayos no son una preparación para la estación de penitencia en tanto en cuanto no se corresponden con ella, ni en tiempo de esfuerzo (chicotás), ni en el de descanso (con el paso arriao), ni en la carga, ni en el número de levantás. Muchos autores (Albornoz y Baena, 1998; Altemir, 2002; Sánchez Latorre, 2002; Albornoz y Suárez, 2003; Moreno, 2003; Ramírez, 2003; Castellano, 2003; Cañizares, 2003, Viso, 2003; Rodríguez Asuero, 2005; Gomar, 2005; Lorenzo, 2005; Quesada, 2005) han recomendado la realización de un entrenamiento o preparación general y planificada paralela a los ensayos, que esté orientada para aumentar su rendimiento bajo las trabajaderas, disminuyendo la aparición de la fatiga y las temidas lesiones. De tal modo, que los costaleros puedan realizar un trabajo mayor, mejor y durante más tiempo. En nuestro estudio hemos comprobado que la gran mayoría de costaleros, el 63,1%, afirma llevar a cabo una preparación física general, sin embargo, sólo el 20,86% realiza un entrenamiento que consideramos, no sin ciertas reticencias, que le servirá de preparación para el trabajo que habrá de realizar durante la estación de penitencia. Por otro lado, Albornoz y Baena (1998) destacan que este entrenamiento no debe ser uno cualquiera, sino que debe tener en cuenta las características propias de la actividad 'costalera'.Somos conscientes que en ningún gimnasio se realizan preparaciones físicas que potencien la musculatura implicada en 'la actividad costalera' y de la manera que ésta es solicitada, por lo que se podría minimizar aún más la cifra anterior. Algunos autores como Albornoz y Baena (1998); Altemir (2002); Sánchez Latorre (2002); Moreno (2003); Ramirez (2003); Cañizares (2003); Altemir (2003); Gomar (2005); Quesada (2005) o Lorenzo (2005) han propuesto entrenamientos más o menos desarrollados, pero que no han llegado a la población interesada (los costaleros) por haberlo hecho en foros especializados y no haber llevado una aplicación práctica. Por lo tanto... 5. PROSPECTIVA DE FUTURO Proponemos la fundación de un CENTRO DEL COSTALERO cuya labor sea aglutinar todas las investigaciones que desde los distintos ámbitos de la ciencia tengan por objeto esta figura de la Semana Santa, cuya primera actuación será organizar un ciclo de conferencias sobre el costalero visto desde diversas perspectivas (sociología, antropología, historia, medicina, fisioterapia, archivística, ciencias del deporte, derecho, etc....) Y dentro del mismo, crear un Centro de Preparación Física del Costalero cuyos objetivos serían: ¿ Valorar el estado de salud del costalero. ¿ Proponerle un entrenamiento adecuado a la tarea que va a realizar y a sus propias características, así como indicaciones multidisciplinares desde los ámbitos de las Ciencias del Deporte (entrenamientos) de la Salud (consultas médicas, tratamiento de posibles lesiones, dieta más adecuada) ¿ Dotar de un espacio físico para posibilitar a estas personas la realización de dicho entrenamiento que estará supervisado por personal cualificado. ¿ Sensibilizar a este colectivo de la importancia de la realización de un pequeño calentamiento antes del esfuerzo así como unos estiramientos después del mismo. Este Centro de Preparación Física del Costalero vendría a complementar la labor que viene realizando desde hace varios años el Centro de Atención al Costalero, ya que mientras que el primero se encargaría de la prevención y de poner todos los medios para que no aparezcan las lesiones, el segundo se encargaría de tratar a los costaleros que han sufrido una lesión. De este modo conseguiremos cubrir un hueco que lleva muchos años abierto y hacer bueno el proverbio popular: 'mejor prevenir que curar'. · Seguir investigando sobre esta figura en pro de mejorar sus hábitos y su rendimiento en la labor que realizan, intentando de esta manera, minimizar el riesgo de sufrir una lesión.