Gobernanzaaplicación a los Destinos Turísticos Inteligentes [DTI]. El caso de Málaga

  1. PEREA MEDINA, MARÍA JESÚS
Zuzendaria:
  1. Ana María Luque Gil Zuzendaria
  2. Enrique Navarro Jurado Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad de Málaga

Fecha de defensa: 2022(e)ko iraila-(a)k 15

Epaimahaia:
  1. Josefa García Mestanza Presidentea
  2. Daniela Thiel Ellul Idazkaria
  3. Cristina Figueroa Domecq Kidea

Mota: Tesia

Teseo: 745473 DIALNET lock_openRIUMA editor

Laburpena

En un contexto de cambio estructural del turismo donde factores como el impacto de las TIC, los nuevos modelos de negocio, los cambios en los patrones de demanda, el incremento de la preocupación por la sostenibilidad, las nuevas necesidades de innovación e, incluso, una pandemia mundial provocada por el COVID 19, han despertado el interés por los Destinos Turísticos Inteligentes (Ivars, Solsona, & Giner, 2016). Esto sucede porque se precisa de un nuevo enfoque de gestión integral capaz de incorporar todos los ámbitos que afectan hoy en día a la gestión turística de un destino: gobernanza, sostenibilidad, conectividad, innovación y sistemas de información turística. En cuanto a la estructura de la investigación comienza con el “Bloque I. Gobernanza como concepto clave para la configuración de un Destino Turístico Inteligente” donde se expone una revisión del concepto de gobernanza y su aplicación al turismo. La aproximación conceptual es fundamental ya que la gobernanza y el modelo DTI se refuerzan mutuamente (Giner, 2017), de ahí la importancia de promoverlos en conjunto y de una manera integrada (Invattur, 2015). Desde el punto de vista del DTI, la gobernanza constituye una de sus características básicas, al centrarse en la participación ciudadana, en la toma de decisiones y en la transparencia de manera fundamental. Son elementos primordiales para la planificación y gestión abierta y colaborativa del destino teniendo en cuenta el uso de las TIC como herramientas. La inteligencia de todos los actores del destino se convierte en conocimiento y es la principal fuente de energía del ecosistema turístico. El resultado es un nuevo ecosistema (Gretzel et al., 2015) basado en el aprovechamiento de la colaboración y coordinación público y privada. En este sentido, el “Bloque II. Destinos Turísticos Inteligentes: delimitación conceptual, aplicación y medición” trata la revisión conceptual de la gobernanza a través de la importancia de vincularla con el DTI, su aplicación al turismo y la gobernabilidad del destino, ya que existen estudios previos que justifican la gobernanza como base para configurar los Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) (Buhalis & Amaranggana, 2014; Gretzel et al., 2015; Santos-Junior, Almeida-García, & Mendes-Filho, 2016; Giner, 2017; Gretzel, 2018). El modelo DTI centra su atención en el entorno local, donde el ente gestor del destino tiene un papel fundamental en el desarrollo turístico del territorio. No obstante, aunque el gestor del destino sea clave para que se efectúe una conversión de “Destino Turístico” a “Destino Turístico Inteligente” se ha de contar con todos los actores implicados en la actividad turística del destino. Es por ello que para evaluar un DTI se debe hacer especial referencia a los mecanismos que se tomen para incrementar la colaboración: público-público, público-privada, público-privada y ciudadanía y público-privada y participación del turista (SEGITTUR, 2017). Estas relaciones se deben plasmar en entes de cooperación, herramientas para la participación de actores, procesos de consulta e integrar al propio turista en la cadena de valor del turismo. SEGITTUR (2017) propone una metodología para evaluar el DTI en su informe “Destinos Turísticos Inteligentes (DTI): Visión Estratégica” donde da un valor muy positivo a la aplicación gobernanza en el destino, ya que sin ello no sería considerado inteligente (Vidal, 2016). Se plantea por tanto la importancia de entender el concepto de gobernanza, de profundizar en el concepto Destino Turístico Inteligente con sus principales elementos, y tratar la vinculación existente entre ambos (gobernanza y DTI) para poder comprender el modelo de esta nueva perspectiva “inteligente” de gestionar los destinos turísticos. A su vez, hablar de gobernanza es hablar de políticas y normalización, y más aún teniendo en cuenta que España es un país pionero en desarrollar el concepto DTI, aplicar normativa e implantar los Destinos Turísticos Inteligentes. Las políticas toman especial interés ante el escenario que ha dejado la pandemia provocada por el COVID 19, donde “la industrias del turismo y del ocio ha sido de las más afectadas por la pandemia de la COVID-19, repercutiendo en las economías, los medios de subsistencia, los servicios públicos y las oportunidades en todos los continentes” (Montañés-Del Río, Rodríguez &Ruíz, 2021, pág. 3). Se trata de políticas turísticas que proporcionan un impulso al turismo de proximidad y, a más largo plazo, políticas turísticas de turismo social. En este nuevo planteamiento se aprecia como la pandemia ha generado una oportunidad para mejorar la sostenibilidad del modelo, la economía circular y los objetivos del desarrollo sostenible según se plantea en la Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030 (Secretaría de Estado de Turismo, 2021). En esta línea, en España, además de la citada estrategia, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo ha desarrollado el “Plan de Impulso del Sector Turístico. Hacia un turismo seguro y sostenible”. Este plan plasma una serie de medidas para apoyar al sector turístico tras el COVID 19, teniendo en cuenta la sostenibilidad y la digitalización como puntos fundamentales. Se hace una apuesta por el destino turístico de excelencia bajo criterios de calidad, accesibilidad y sostenibilidad de los destinos. Pero ¿se está consiguiendo aprovechar esta coyuntura post-pandemia a favor del turismo? Siguiendo el planteamiento de Velasco (2020) y Palomo, Navarro-Jurado & Cerezo (2020) la respuesta es no. Velasco (2020) establece que parece que el impacto del COVID-19 no va a motivar una reflexión sobre una reorientación del modelo de las políticas turísticas, perdiendo la oportunidad provocada por esta crisis. Las iniciativas no muestran ninguna relacionada con coordinación de actores, algo muy necesario y que se vuelve a ver tapado por acciones relacionadas con la transformación tecnológica del turismo y mejora en la visualización de datos. Y, en cuanto a la sostenibilidad, se presenta una línea de planes para sostenibilidad turística similar a la de los planes existentes (Velasco, 2020). En el ámbito de la política turística, la presente investigación profundiza en la normalización y planificación que se lleva a cabo en materia DTI en España, que medios de financiación existen, que destinos están catalogados como DTI, que iniciativas llevan a cabo en los diferentes ejes que configuran un DTI y, se trata de exponer, que acciones están desarrollando otros destinos extranjeros. Posteriormente, se explica el “Modelo de Referencia DTI” que esta investigación propone para evaluar un destino turístico (en este caso Málaga), y que da paso a la parte experimental del trabajo con el “Bloque III: Caso de estudio”. El último bloque pone de manifiesto conceptos que vienen asociados a destinos de turismo urbano consolidados como es la turistificación (Milano, 2017; Koens, Postma, & Papp, 2018; Peeters et al., 2018; García, Ivars-Baidal, & Mendoza, 2019). A pesar de que Málaga no está en los límites de Barcelona o Venecia, comienza a mostrar problemáticas de saturación y congestión turística, a lo que se suma el creciente mercado de VFT en la ciudad. Esto supone una mayor presión a la zona céntrica que es la más afectada por la actividad turística y donde mayores conflictos se generan con la ciudadanía que reside en las áreas turistificadas (niveles de seguridad se ven mermados, aumento del precio del alquiler, desaparición de esencia de barrio…). Estas problemáticas forman parte del análisis previo de demanda, oferta y gestión de la ciudad que permite contextualizar Málaga en el panorama turístico pre-pandemia. La situación actual es muy diferente porque a los conflictos que se generan de la propia actividad turística de la ciudad hay que sumarle los provocados por la pandemia COVID-19. En el estudio se aprecia cómo los destinos que previamente a la pandemia contaban con sistemas integrales de gestión turística, donde prima la innovación como es el caso de Benidorm, han sido capaces de reaccionar prontamente ante una situación inesperada y tan traumática como la provocada por el COVID-19. Esto ha puesto de manifiesto la importancia que tiene para un destino contar con un modelo de gestión turística integral, con capacidad de actuar a tiempo real y donde se tengan en cuenta todos los ámbitos que afectan al destino. Es interesante retomar la pregunta formulada en líneas anteriores, ya que se detecta que la crisis desencadenada por la COVID-19 tampoco está aprovechando la oportunidad para repensar el turismo, y construir un nuevo modelo donde se mejore la calidad y sostenibilidad integral de los destinos (Palomo, Navarro-Jurado & Cerezo, 2020). Siguiendo con la estructura de la investigación, en la última fase se aplica en Málaga el “Modelo de Referencia” propuesto por esta investigación. El modelo trata de medir el grado de inteligencia del destino, y para ello se han realizado una serie de entrevistas semi-estructuradas a técnicos y políticos del Ayuntamiento de Málaga. Estas entrevistas han brindado una aportación novedosa en el desarrollo del “Modelo de Referencia”, ya que permiten medir cuantitativamente los resultados obtenidos. Se ha desarrollado un sistema de 117 indicadores, donde Málaga del total de indicadores consultados ha obtenido un 60,67% de respuestas para valorar su inteligencia turística. Los resultados manifiestan que el porcentaje de inteligencia que alcanza Málaga se sitúa en un 38%, un porcentaje bastante bajo para un destino que ha sido nombrado “Capital Europea de Turismo Inteligente 2020” y que está desarrollando su estrategia DTI. Málaga alcanza esa puntuación principalmente de los datos de los ejes de “Sostenibilidad” y “Gobernanza”. El eje “Sostenibilidad” obtiene el mayor volumen de respuestas a los indicadores (39,1%), evidenciando la importancia de este eje para ciudad ya que ha sido un factor clave para obtener el galardón de “Capital Europea de Turismo Inteligente 2020” en los European Smart Tourism Awards. Y, el eje de “Gobernanza” (37,8%) con el segundo mejor dato, justifica los buenos resultados en planificación, siendo los indicadores con mayor porcentaje de respuestas obtenidas en los cinco bloques. Finalmente, las conclusiones hacen referencia a la aplicación del “Modelo de Referencia” DTI en la ciudad. Se revela como los bajos porcentajes obtenidos en los indicadores y las diferentes problemáticas detectadas en Málaga, muestran un largo y arduo camino por recorrer para llegar a ser un Destino Turístico Inteligente integral y consolidado. Un dato a destacar es que a pesar de los años que separan la situación en Málaga al inicio de esta investigación y la actual, los resultados siguen reflejando la misma realidad del destino a grandes rasgos, requiriendo mejorar los mismos ejes. Además, el modelo de referencia propuesto ha demostrado ser una herramienta muy útil para realizar análisis comparado diferentes años o para un estudio pre-post pandemia. Objetivos La necesidad que tienen los destinos de incorporar modelos de gestión turística integral justifica la presente investigación. Así, el objetivo principal es desarrollar un “modelo de referencia DTI” que sirva como guía a los destinos que deseen conocer su situación actual en base a un sistema de indicadores aplicables a cualquier destino y, en función a sus resultados, medir y conocer el grado de inteligencia general. El modelo debe mostrar la realidad del destino evaluado, y ser capaz de generar respuestas para un correcto enfoque DTI integral, donde se planifiquen y generen estrategias en los temas que requieren una mejora en cuanto a gestión inteligente del destino. Es importante porque uno de los principales retos para los DTI es determinar el comportamiento de la demanda, pero también conocer cómo es su propia gestión. Se trata de apoyar a tomar decisiones que permitan un incremento en la satisfacción y experiencia del turista, y que se genere información para convertirla en conocimiento. Así se podrá mejorar la gestión del destino de forma integral y sostenible, provocando un incremento en su competitividad. El modelo se aplica a la ciudad de Málaga, se estudia la situación turística del destino y, en base a un sistema de indicadores, se determinará el grado de inteligencia del destino. Pero para llevar a cabo el objetivo principal, se establece como objetivo previo contextualizar los DTI en base a un concepto capaz de integrar todos los ámbitos de un destino turístico: la gobernanza. Las fuentes que se han utilizado para la elaboración del estado de la cuestión de esta investigación han sido principalmente libros, revistas científicas, periódicos, documentos oficiales de instituciones públicas, informes técnicos y de investigación de carácter público y privado y normativa legal. Finalmente, como fuente técnica se han realizado entrevistas, las cuáles han servido para poner en práctica el modelo DTI desarrollado en la investigación.