Integrando la ética y la gestiónel papel clave de las competencias morales

  1. Rafael Morales-Sánchez
Supervised by:
  1. Carmen Cabello-Medina Director
  2. Joan Fontrodona Felip Director

Defence university: Universidad Pablo de Olavide

Year of defence: 2014

Committee:
  1. Ramón Valle Chair
  2. Manuel Guillén Parra Secretary
  3. José Luis Fernández Fernández Committee member

Type: Thesis

Teseo: 362817 DIALNET lock_openRIO editor

Abstract

Este trabajo tiene como objeto de estudio el comportamiento ético de las personas en las organizaciones. Este tipo de comportamiento dentro de una organización afectará al devenir de la misma y ese es precisamente el interés de nuestro trabajo, analizar los antecedentes y las consecuencias, para los individuos y la organización, de unos comportamientos dados, calificados por la ética como buenos. Nuestro objetivo es comprender qué factores inducen los comportamientos éticos y qué consecuencias (económicas y psicológicas) pueden tener. Nuestra investigación propone la incorporación del tópico "competenicas morales" que puede ayudar a comprender por qué algunos individuos tienden a desarrollar comportamientos éticos en el lugar de trabajo. El concepto de competencias morales se refiere a aquellas características del individuo formadas por conocimientos, destrezas y actitudes, que han sido adquiridas por la experiencia y permiten resolver de manera eficiente los problemas morales surgidos en el desarrollo de una determinada actividad. A partir del concepto de competencias morales y su aplicación a los sistemas de gestión, nuestro trabajo aborda las siguientes cuestiones de investigación: 1. ¿Cómo incorporar la ética a las organizaciones a través de un sistema de gestión por competencias? 2. ¿Cómo afectan las competencias morales a la toma de decisiones éticas? 3. ¿Cuáles son los beneficios de los comportamientos éticos de las personas en las organizaciones? 1 Incorporando la ética a las organizaciones. Tratando de superar la brecha entre las teorías y herramientas disponibles y las necesidades reales de las organizaciones, en el capítulo 2 de este trabajo tratamos de mostrar cómo la ética puede implementarse en las organizaciones a través de su incorporación a un Sistema de Gestión por Competencias (SGC). Una de las piezas fundamentales de nuestra propuesta es presentar un catálogo de competencias morales que ayude a la organización a implantar su sistema de gestión teniendo en cuenta los requerimientos éticos de los puestos de trabajo y las posibilidades de desarrollo personal de las personas que desempeñan esos puestos. 2 Las competencias morales y el proceso de toma de decisiones éticas La segunda parte de nuestro trabajo propone incorporar al proceso de toma de decisiones éticas unas determinadas características individuales que no han sido tenidas en cuenta hasta ahora en este campo de investigación: las competencias morales. La incorporación de las competencias morales al modelo de toma de decisiones mejora la comprensión del proceso por el cual las personas deciden actuar de forma ética o no ética ante un dilema moral. La ausencia de esta variable puede explicar porqué los estudios que mostraban la relación entre intención y comportamiento eran tan poco consistentes. 3 Beneficios de los comportamientos éticos para el individuo y la organización. En primer lugar, para poder analizar los beneficios de los comportamientos éticos, en nuestro trabajo intentamos clarificar este concepto y presentamos una tipología de comportamientos éticos en función de la frecuencia de ocurrencia de los comportamientos y de la calidad ética de los mismos. Después realizamos varias hipótesis sobre las relaciones entre los comportamientos de los individuos y la satisfacción que le producen esos comportamientos, así como sobre el proceso de aprendizaje que conlleva comportarse éticamente. Estas hipótesis han sido contrastadas mediante una encuesta. El análisis de las respuestas a dicha encuesta permite aceptar las hipótesis de que los comportamientos éticos continuados influyen positivamente en la satisfacción de quién los realiza y mejoran los juicios y los hábitos con respecto a esos comportamientos. Por otra parte, a nivel organizacional, entre los beneficios de los comportamientos éticos, especial importancia adquiere la creación de confianza. Nuestro trabajo trata de mostrar cómo las actuaciones éticas de los individuos hacen que las personas de su entorno (sus compañeros, jefes, clientes) les perciban como personas confiables, es decir, en las que se puede confiar ya que actúan de manera ética de forma consistente. De nuevo estas hipótesis han sido validadas empíricamente.